sábado, 13 de octubre de 2007

Que estamos haciendo…


Con el paso del tiempo nuestros niños, luego jóvenes añaden a sus vidas nuevos espacios sociales de interacción. En la adolescencia la interacción se amplia y se extiende a la sociedad toda. Sociedad en la que se encuentra tanta diversidad.
La influencia que ejerce, la falta de políticas precisas para resolver los problemas, económicos, sociales, morales, Etc. Y como sumandos entre tantos otros conflictos sociales, día a día los medios de comunicación nos muestran como los países del capitalismo y en ellos la gente “inteligente” encuentra como forma de resolver problemas el uso de la violencia y la fuerza avasallando todo derecho de los menos favorecidos. Problemáticas sociales que repercuten en nuestras aulas, donde la diversidad resalta en un espacio reducido, nuestros educandos reclaman a gritos más atención y que alguien los explique que quieren los adultos de ellos, están en una etapa de interiorización de valores en donde sus conductas de transición están absorbiendo según las distintas estructuras formadas desde su entorno, las influencias de esta sociedad.
Para empezar a cambiar y lograr el bien soñado, creo, debemos hacerlos entre todos realizando aportes constructivos y no solamente quedarnos en la posición de meros críticos, el origen del cambio debe ser desde las células misma de la sociedad.
Por momentos, parece que hablamos de una Argentina imposible. ¿Por qué? ¿Nuestros niños y jóvenes no se merecen vivir en una sociedad donde la democratización del acceso al saber les permita integrarse a una sociedad más desarrollada y más justa? ¿Nuestros sueños como país están condenados a quedar en eso, en sueños?
Es hora de "considerar metas claras, acordes con las necesidades contemporáneas y las previsibles. que la elaboración de los nuevos modelos o propuestas no pueden prescindir del análisis y del conocimiento de lo realizado por las generaciones que nos precedieron".